martes, 21 de diciembre de 2010

Animales temerosos

Hemos puesto los pies en la luna, hemos coronado las cumbres más altas y las profundidades oceanicas más inhóspitas; pero cuando los dias de temporal azotan sus rachas de agua fria e iracunda contra los cristales de nuestros seguros hogares, nos sentimos indefensos como animales temerosos. Sientes como se te encoge la voluntad, toda energia, y cualquier atisbo heróico de trasparar el dintel de la puerta de casa. Pero si solo siendo agua, ¿qué tiene que hace que nos encojamos dentro de los hombros y pospongamos todo intento de nada para hacer hasta que el más que tangible resquicio de no mal tiempo asome por las cuatro esquinas de la ventana del miedo. Si mirando los charcos de indefensa agua, que se apelotona entre las juntas de cuatro baldosas de terrazo en el patio crees ver un lago profundo donde habita un feroz monstruo en su seno. O peor un liquido venenoso incompatible con cualquier forma de vida... donde se guarda ese miedo en la psique humana? porque una tarde de final de verano, contemplando ponerse el sol es una experiencia, casi mísitca, porqué verse abandonado en el medio del desierto azul es una pesadilla recurrente para cientos de personas, porque esa dualidad amor-temor. por que esa veneración casi divina y esa falta de respeto cuando ves las playas llenas de los restos de desperdicios que arroja el mar de vuelta a la tierra. Los humanos tenemos una tormentosa relación amor odio con nuestro oceano vital...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Montañas

Hay algo en las montañas, en el suelo de roca, en la liviana atmósfera, en sus ambientes prístinos, quizás en el aroma a prado virginal que aporta una felicidad indescriptible, una pura libertad que no es superada por ninguna otra sensación pasada o venidera. Cada ocasión es nueva, diferente, pero siempre mágica siempre divina. Solo con alzar la mano al cielo tocas el infinito, y mirando alrededor no eres capaz de ver ni el más mínimo atisbo de maldad humana. Supongo que cuando el que quiso llamar al hogar de los dioses y lo bautizó como cielo, sabía muy bien que era estar en lo alto de una gran e inexpugnable sierra. Los valles de los rios son fértiles y ricos quizás porque recogen el agua que cae en sierras y cordilleras y en ella disuelta algo de esa esencia divina que perciben los que por allí suben...seguro que alguien hará mención a los minerales y oligoelementos que arrastra el agua, como explicación a tal hecho. Pero Dios está en todas partes incluso en lás más pequeñas moléculas de tierra. si, supongo que hay explicación científica para muchas cosas, pero para otras, los sr.s investigadores se miran unos a otros estupefactos e incrédulos se limitan a encogerse de hombros...en algún momento abandonamos los dogmas de fe y abrazamos desesperadamente los dogmas del método científico. Acaso es que nos gusta ser prisioneros de conciencia, nos gusta ser guiados, o es que tenemos miedo al desamparo emocional o a la libertad de pensamiento y opinión... se me empequeñece el concepto de LIBERTAD. Sobre todo cuando estoy tan cerca de suelo y tan lejos de las cumbres.